quiebra mí memoria
el eco de tu tacto
que aún resuena en mí piel
como si otras manos tocaran sobre lo ya tocado
sobre aquello que le es ajeno
y aunque sea mía
aún siento, cuando me tocan, que te tocan a vos
como si rasparan con las yemas de sus dedos
el último rastro que queda tuyo
en el poro más lejano de mí piel,
ese que atestigua que no te inventé: fuiste mío, y yo fui tuya.
tal vez vos no lo recuerdes, a veces parece que no lo puedo olvidar.
respondeme esto, no vas a volver, verdad?
las palabras no le hacen justicia a esta soledad
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