he recorrido cada rincón de este dolor, lo conozco casi tanto como él me conoce a mí.
sé por qué está y sé por qué no puede irse.
lo he visto gigante y hoy lo encuentro pequeño; este dolor supo tener nombre y apellido, hoy carece de identidad.
lo he recorrido tanto y me ha habitado por tanto tiempo que a veces hasta lo confundo con felicidad.
no se va y yo no me voy de él, aún. es que, por tanto tiempo estuve dando vueltas alrededor suyo, que lo siento un poco hogar. quizá porque es lo último que me dejaron las personas que amé.
encuentro hogar en el añorar, en la desesperanza y en el desconsuelo; la grandeza de mi dolor es sólo equivalente a la cantidad de amor que alguna vez supe sentir.
tu ausencia, repleta de incertidumbre, no es muy distinta a lo que era tu presencia.
sabías estar pero no te animabas a habitar, es por eso que no te encuentro acá. y quizá es por eso que recorro este dolor con tanta tranquilidad porque sé, nunca lo viste ni lo creíste, no me sabrías buscar.
Comentarios
Publicar un comentario