me está pisando los talones el olvido y, aunque me apuro en caminar, al instante parece alcanzar mi velocidad.
creería haber sido, alguna vez, más rápida que él.
camina apurado, un tanto desesperado, como si fuera ilógico que no me haya tomado de rehén aún. yo recorro este camino hace rato, llevo meses pisando las calles que solíamos pisar, sola y con cidado, para no generar un nuevo recuerdo que tape el nuestro.
cada vez son más chicas las memorias, pareciera que las cuadras se acortan.
¿a cuántos metros habrá quedado el vivido amor que nos teníamos? porque podía dar la vuelta al mundo y, aún así, parecía quedarle chico.
cuando me olvide de no olvidarte no sé qué haré.
Comentarios
Publicar un comentario