bitácora de un viaje en colectivo I

no puedo evitar preguntarme dónde va toda esta gente, si a un primer encuentro o a un último. 
si caminan apurados, es porque hay alguien esperándolos al llegar o están huyendo de algo que se esconde muy por detrás? 

no puedo evitar preguntarme si en éste momento están amando o siendo amados, si odian, si añoran algo o alguien que ya no está. 

¿cuántas de estas personas habrán estado 14hs sentados frente a la computadora para conseguir una entrada de los piojos?

alguna de todas estas personas que observo por milésimas de segundos será en algún momento parte de mí vida? quizá estoy frente a un gran descubrimiento y ni siquiera puedo darme cuenta. 
sabrán que son observadas? 
alguien me observará desde el colectivo cuando camino? quisiera despejar sus dudas: no me esperan, no huyo, no amo ni me aman, tampoco odio, añoro muy de vez en cuando; sólo estoy llegando tarde al psicólogo, dejá de mirarme por favor.

eso es lo que me gusta de desconocer: que puedo soñarlos. puedo soñarlos llegando al encuentro tan esperado, o corriendo lejos de aquello que los daña. igual probablemente se estén haciendo pis y quieran llegar rápido a sus casas. 
pasa que cuando en tus auriculares suena mac demarco todo parece un videoclip. baja a la tierra mamita, te pasaste de parada y el chófer del 32 te está mirando mal porque le tocaste timbre en cualquier lado. 



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